El lobo se convirtió en el mejor amigo del hombre en un complejo proceso
de domesticación que se inició en Europa, y no en Asia, y que llevaron a
cabo pueblos nómadas dedicados a la caza y la recolección en un periodo
extraordinariamente lejano, hace entre 32.100 y 18.000 años. Con
posterioridad, acompañando a los humanos en sus desplazamientos, los
perros se expandieron por el resto del mundo. Esto es al menos lo que
sostiene un estudio internacional que ha comparado el ADN de cánidos de
orígenes dispares, tanto actuales como fósiles, con el objetivo de
desentrañar el árbol evolutivo.

Hasta ahora se creía que el proceso había empezado hace 10.000 años en Asia con la agricultura.-- Como consecuencia del
proceso de sedentarismo de los humanos, los lobos se habrían acercado a
las aldeas atraídos por el olor -por ejemplo, de la comida abandonada
en la basura- hasta acostumbrarse al contacto visual. Según la nueva
hipótesis, la comida también habría sido el reclamo, pero los lobos
habrían seguido a los clanes nómadas en sus desplazamientos. En
cualquier caso, todo tiene mucho de especulación: «No sabemos quién, si el hombre o si el lobo, habría ganado más con la interacción», comenta Jennifer Leonard, investigadora del CSIC en la Estación Biológica de Doñana y coautora del trabajo.
Lobos, perros, coyotes.--