El pasado 4 de mayo se celebró en Covaleda la tradición recuperada por la Asociación Juvenil de Covaleda “Los Bretos", de celebrar el final de la primavera y el comienzo del verano con el pino como símbolo de fertilidad y de las fuerzas regenerativas de la naturaleza, que en otras épocas había quien pensaba que era un símbolo que servía para demostrar la hombría, de los niños que pasaban a adultos.
El último día de abril o el primero de
mayo es costumbre en muchos pueblos de Castilla y León colocar en la
plaza, en la explanada de la iglesia o ante el frontón de pelota un gran
árbol adornado que recibe el nombre de mayo.





